No sé como dejar de creer
creo en todo y en todos
creo incluso con el cuchillo en la espalda
creo en este invierno aunque me derrita el plástico del que estoy hecho y me deje con una mueca estúpida.
No puedo dejar de esperar.
espero incluso en la oscuridad
incluso mientras me pierdo, espero encontrar.
Quizas esta vejez sea la culpable de mi espera, quizas sea la espera, de mi vejez.
Nunca supe zapatear para mañana.
Me gustan las gotitas, cuando caen de un tejado.
Me gustan los lobos, porque te enseñan mordiendote el culo.
Me gusta Garfio porque aprendió a escapar corriendo por arriba del mar.
Me gusta el cocodrilo bailando al ritmo del tictac de su barriga en el preboliche,
poniendose lindo, usando como espejo el estanque mugroso, antes de salir a cenarselo.
El humo no me hace nada.
Estoy medicado.

qué alegría que hayan vuelto los textos
Luis era tu nombre? no me acuerdo
como sea, un abrazo!